¿Qué es la ansiedad?

Antes de ponernos a fondo en lo que atañe directamente al trastorno de agorafobia, debemos entender bien el detonante de ella: La ansiedad.

¿Qué es la ansiedad?

La ansiedad és una emoción. Todos la hemos sentido alguna vez.
Cuando sentimos ansiedad, notamos que se desencadenan algunos cambios en nuestra persona y en nuestro cuerpo:
  • Sensaciones físicas (nuestro corazón va más deprisa, respiramos más rápido, nos sudan las manos, etc.).
  • Pensamientos (centramos nuestros pensamientos en “algo” que va a passar, que es el hecho que nos produce ansiedad)
  • Cambios de comportamiento (estamos más activos, nos movemos más, evitamos o provocamos una situación, etc.)
Todas estas situaciones són perfectamente normales, pues és precisamente la ansiedad la que sirve a cualquier persona para hacer alguna cosa o para afrontar alguna situación.
La ansiedad va con nuestro instinto como especie animal que somos. y la ansiedad és buena porque és la que nos permite reaccionar frente a las situaciones que el mundo nos expone.
Así pues, la ansiedad es buena, aunque sea en grados altos:
  • es buena en grados bajos, pues nos permite reaccionar ante situaciones leves que nos incomodan (puede que sea un ejemplo absurdo, pero cuando tenemos hambre, cuando tenemos que ir al baño, cuando sentimos que nuestro cuerpo está sucio, es precisamente la ansiedad que ello nos genera la que nos permite activar nuestro cuerpo y emprender las acciones necesarias para comer, para ir al baño, o para ducharnos).
  • es buena en grados medios, pues es la que nos permite mantener nuestro cuerpo y nuestra mente atentos y receptivos cuando estudiamos, cuando trabajamos, cuando leemos el periódico, cuando estamos en una reunión, etc.
  • y incluso es buena en grados altos, inclusive muy altos, pues es la que nos permite apartarnos apartarnos cuando cruzamos la calle y viene un coche corriendo, la que nos permite echarnos a correr cuando vemos que no pillamos el autobús, o la que nos permite por ejemplo reaccionar ante ataques físicos, ya sea desde un animal de compañía que quiera mordernos hasta una persona que quiera pegarnos. En casos límite como en el ejemplo de reaccionar ante un coche que viene corriendo y nosotros estamos cruzando la calle, imaginad si és buena la ansiedad, y a un nivel tan alto, que literalmente nos salva la vida !!!
El problema pasa cuando esta ansiedad, sea baja, media o alta, nos bloquea. Cuando esta ansiedad “buena” que nos permite actuar frente a todas las situaciones de la vida nos bloquea deja de ser ansiedad activa, y pasa a ser un tipo de ansiedad que nos bloquea. A esta la llamaremos Pánico.
En el siguiente post os hablaré acerca del pánico, pues es una de las partes fundamentales para entender el orígen de la agorafobia.
Nota: La agorafobia se define clínicamente como un derivado de los trastornos por ataques de pánico, y va intrínsecamente ligada a estos. De echo el nombre “técnico” es “trastorno del pánico CON agorafobia” (hay personas que sufren trastornos del pánico y no desarrollan la agorafobia. Se calcula que sólo el 30% llega a desarrollar agorafobia). Aún y eso, es posible encontrar casos de personas con agorafobia que no exterioricen el pánico. Yo mismo me he cruzado en la vida con alguna persona en esta situación.

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